domingo, 3 de mayo de 2015

EDUCACIÓN EMOCIONAL


Desde la escuela "Se nos enseña a pensar" pero aprender a sentir es algo que parece totalmente olvidado, es algo que cada uno debe aprender a hacer solo, que la vida te enseña a lo largo de la experiencia individual de cada uno.
 Este es uno de los problemas de la educación actual, ya que olvidamos que el objetivo principal de la educación es favorecer el desarrollo integral de los niños/as y por lo tanto la educación tendrá que contemplar todas las dimensiones de la persona: cognitiva, física-motora, psicológica, social y afectivo-social.
Como propone el informe Delors (1996, UNESCO) “la educación para el siglo XXI tiene que estructurarse en torno a cuatro pilares básicos: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a convivir y aprender a ser”.
 A estos dos últimos aprendizajes todavía no se prestan suficiente atención y sin embargo son el eje alrededor de los que gira el desarrollo personal y la vida en sociedad. Aprender a ser uno mismo y a convivir es más fácil si se desarrollan desde la escuela las competencias propias de la Inteligencia Emocional.
Los estados emocionales tienen una relación directa con los aprendizajes y la falta de habilidad para regular las emociones puede suponer graves trastornos personales, interpersonales y/o académicos, sobre todo con respecto a las emociones perturbadoras. Resulta imposible separar el bienestar del estado emocional de las personas. Carpena, (2010).
Frente a la educación tradicional centrada en el desarrollo cognitivo, aparece un nuevo modelo educativo orientado a ayudar a las personas a conocer mejor las emociones, a desarrollar la conciencia emocional, a mejorar la capacidad de controlar las emociones, a fomentar una actitud positiva ante la vida, es lo que se denomina EDUCACIÓN EMOCIONAL.
la finalidad de la educación emocional es el desarrollo de competencias emocionales que contribuyan a afrontar mejor los retos de la vida y como consecuencia aportar un mejor bienestar personal y social.(Bisquerra, 2011).
Los principales componentes de la educación emocional son el autocontrol, la autoestima, las habilidades sociales, el entrenamiento asertivo, habilidades para la vida; todos ellos necesarios para el desarrollo integral del individuo.

Fuente: Educación Emocional y Habilidades Sociales con Alumnos de Necesidades Educativas Especiales. Elisa Mª Simón.

lunes, 19 de marzo de 2012

LA CONSOLA ME CONSUELA


 

 
No debería sorprendernos que nuestros hijos sean adictos. La mayoría de los adultos lo somos. A la comida, a los videojuegos, al éxito, al tabaco, al vino, al foro.. nuestra sociedad es una sociedad compulsiva hasta el extremo. Prácticamente todos los adultos que conozco tenemos una adicción en mayor o menor grado. Es una realidad tan invisible que hace que parezcan normales conductas como jugar durante interminables horas a una videoconsola (y no me refiero a los niños, ¡me refiero a los padres!) . Normales y socialmente aplaudidas y toleradas.
Me pregunto si ocurriría lo mismo si en vez de estar jugando a la consola papá o mamá estuvieran fumando porros o bebiendo vino, todas las tardes y la mitad de la noche.
Me diréis “pero no es lo mismo, los porros o el vino son drogas y esto no”. Bueno, se considera adicción a toda conducta que genere estos fenómenos: tolerancia (cada vez necesito más cantidad para sentir los mismos efectos) y dependencia (cada vez me vuelco más en el consumo o conducta). En esta definición entran conductas de muy diversa índole.
Ilustración: una niña con un comecocos que le va comiendo el coco
Quiero dejar muy claro que desde el punto de vista terapéutico, el poder tóxico de una droga no es en absoluto indicativo de la gravedad de la dependencia: esto quiere decir que puede ser infinitamente más grave una dependencia a, por ejemplo, el éxito empresarial o el deporte, que una dependencia a la heroína.
Ambas destruyen a la persona, porque la persona no es solo cuerpo, ni riñones, la persona es una identidad.
De hecho, los efectos de las drogas sobre el organismo son mínimos comparados con la devastación que sufre el adicto a otros niveles: familiares, sociales, laborales, personales.
Los efectos que una videoconsola pueden tener sobre el sistema nervioso central quizá no son tóxicos como los del cannabis, pero me consta que pueden ser igual o peor de devastadores para la persona.
La conducta adictiva, independientemente de qué es lo que nos engancha, es el auténtico problema. Quiero decir que el problema no son las maquinitas, no son las chuches, no es el tabaco, ni las rebajas de Zara. El problema es la adicción, se ponga ésta la máscara que se ponga, que en el fondo, da lo mismo.
Y más allá de todo esto, lo más importante es que lo que se transmite de padres a hijo NO es el tipo de adicción, es el MODELO ADICTIVO. Esto significa que el mal ejemplo no está en beber vino o jugar a la consola. Puede que a nuestro hijo nunca le dé por ninguna de estas cosas… pero dado que va a incorporar el modelo adictivo, lo reproducirá de una u otra forma porque desgraciadamente no sabrá hacer otra cosa para llenar su vacío existencial (al igual que nosotros no sabemos).
Como padres, tenemos la inmensa responsabilidad de trabajar nuestras carencias, que son los agujeros que intentamos tapar constantemente con sustancias y objetos. Por lo menos, darnos cuenta de que vivimos una vida en la que no toleramos la falta, el vacío ni el dolor. Y que vivimos sometidos a la búsqueda del placer inmediato, a costa de sacrificar tiempo para pensar, para compartir, para doler juntos y para mirarnos mejor los unos a los otros.
Cuando nuestro hijo se “engancha” a las maquinitas, no busca placer, busca consuelo. Consuelo en la consola, tiene gracia. Por la pantalla se le van todos los sentimientos que no tienen nombre, todo el miedo, la angustia y el dolor que produce el pensamiento. La desconexión calma, da gustito, aplaza la sentencia de tener que enfrentarse a sí mismo. Nuestros hijos aprenden de nuestra propia cobardía, no lo olvidemos nunca. Evitan las mismas cosas que nosotros evitamos: el contar lo que nos pasa, el decirle al otro lo que no nos gusta de él, el sentimiento de soledad, el agujero, el darse cuenta.
No podemos quejarnos de las adicciones de nuestros hijos, pero sí podemos empezar a preguntarnos qué modelos adictivos se dan en el seno de nuestras familias. Simplemente, descubramos nuestra propia adicción y dejemos de pensar en términos de cantidad, gravedad o toxicidad, para pensar en términos de polaridad: ¿qué es lo que relegamos a la sombra de lo inexistente y qué es lo que dejamos para la luz del bienestar? ¿qué es lo que nos hace sentir bien? y de eso que nos hace sentir bien… ¿qué hay detrás?.
Solo así podremos empezar a cambiar nuestros propios modelos familiares por otros, nuestra forma de relacionarnos con el entorno y caminar hacia una forma de incorporación menos voraz.
¿Alguien se atreve?
FUENTE: Violeta Alcocer
BLOG: EVA Mª MC. PSICÓLOGA

viernes, 3 de febrero de 2012

EL ESCONDITE

Una vez se reunieron todos los sentimientos y cualidades de los hombres.
EL ABURRIMIENTO bostezaba, como siempre, cuando LA LOCURA les propuso:
- ¡Vamos a jugar al escondite!
LA INTRIGA levantó la ceja, intrigada, mientras LA CURIOSIDAD, sin poder contenerse, preguntaba:
- ¿Al escondite? ¿Y cómo es eso?
- Es un juego -explicó LA LOCURA-. Yo me tapo la cara y comienzo a contar, desde 1 hasta 100. Ustedes se esconden, y cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes que encuentre ocupará mi lugar para continuar el juego.


EL ENTUSIASMO bailó, secundado por LA EUFORIA. LA ALEGRÍA dio tantos saltos que terminó por convencer a LA DUDA, e incluso a LA APATÍA, a quien nunca le interesaba nada.
Pero no todos quisieron participar. LA VERDAD prefirió no esconderse, ¿Para qué?, si al final siempre la hallaban.
LA SOBERBIA opinó que era un juego muy tonto (en el fondo lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido suya).
LA COBARDÍA prefirió no arriesgarse.
- 1, 2, 3... -comenzó a contar LA LOCURA-. La primera en esconderse fue LA PEREZA que, como siempre, se dejó caer tras la primera piedra del camino.
LA FE subió al cielo. LA ENVIDIA se escondió tras la sombra DEL TRIUNFO, que con su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto.
LA GENEROSIDAD casi no alcanzaba a esconderse; cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos.
¿Que si un lago cristalino? Ideal para LA BELLEZA, pensaba.
¿Que si la hendija de un árbol? Perfecto para LA TIMIDEZ.
¿Que si el vuelo de la mariposa? Lo mejor para LA VOLUPTUOSIDAD.
¿Que si una ráfaga de viento? Magnífico para LA LIBERTAD.
Así terminó por ocultarse en un rayito de sol.
EL EGOÍSMO, en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado, cómodo... pero sólo para él.
LA MENTIRA se escondió en el fondo de los océanos (mentira, en realidad se escondió detrás del arco iris).
LA PASIÓN y EL DESEO se fueron juntos al centro de los volcanes.
EL OLVIDO... se me olvidó donde se escondió... pero eso no es lo importante.
Cuando LA LOCURA contaba 99, EL AMOR aún no había encontrado sitio para esconderse... hasta que divisó un rosal. Enternecido, decidió esconderse entre sus rosas.
- ¡100! -gritó LA LOCURA- y comenzó a buscar.
La primera en aparecer fue LA PEREZA, a solo tres pasos de la piedra más cercana.
Después escuchó a LA FE, en el cielo, discutiendo con Dios sobre teología.
A LA PASIÓN y EL DESEO los sintió en el vibrar de los volcanes.
En un descuido encontró a LA ENVIDIA, y así pudo deducir dónde estaba EL TRIUNFO.
AL EGOÍSMO no tuvo ni que buscarlo, el solito salió disparado de su escondite, que había resultado ser un nido de avispas.
De tanto caminar, LA LOCURA sintió sed; al acercarse al lago descubrió a LA BELLEZA.
Con LA DUDA resultó más fácil todavía: la encontró sentada sobre una cerca, sin decidir aún de que lado esconderse.
Así fue encontrando a todos, AL TALENTO entre la hierba fresca; a LA ANGUSTIA en una oscura cueva; a LA MENTIRA detrás del arco iris (mentira, estaba en el fondo del océano) y hasta EL OLVIDO... que ya se le había olvidado que estaba jugando al escondite.
Pero EL AMOR no aparecía por ningún sitio.
LA LOCURA buscó desesperada, detrás de cada árbol bajo, en el fondo de las lagunas, debajo de las piedras, en la cima de las montañas. Se volvió loca buscando.
Cuando estaba por darse por vencida, divisó un rosal. Sonriendo, tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas.
De pronto se escuchó un doloroso grito. ¡Las espinas habían herido en los ojos AL AMOR! LA LOCURA no sabía que hacer para disculparse. Lloró, rogó, imploró, pidió perdón, y hasta prometió ser su lazarillo.
Desde entonces, desde que por primera vez se jugó al escondite, EL AMOR es ciego...
... Y LA LOCURA siempre lo acompaña.


EMC.
 

sábado, 28 de enero de 2012

La apatía y falta de interés del adolescente actual.


¿Cuál es el problema cuándo los adolescentes a pesar de tener una buena relación con un docente y no tener problemas de disciplina no se deciden a estudiar y no toman conciencia de las oportunidades perdidas? ¿Cómo se los puede motivar? ¿Cómo se logra revertir esa apatía y se vuelve a instaurar la “cultura del esfuerzo”?
 
Los educadores tenemos que empezar a pensar en encontrar la manera de que la familia y el colegio trabajen juntos a fin de lograr ayudar a los adolescentes para que comprendan el valor del estudio y del esfuerzo en pos de conseguir lo que se propongan. Para lograrlo es fundamental el rol de la motivación, que los psicólogos definen como la energía que nos mueve a proponernos objetivos y nos ayuda a lograrlos.
Dos factores juegan fuertemente en la motivación: la autoestima y la resiliencia.
El primero es un conjunto de percepciones, pensamientos, evaluaciones, sentimientos y tendencias de comportamiento dirigidas hacia nosotros mismos, hacia nuestra manera de ser y de comportarnos, y hacia los rasgos de nuestro cuerpo y nuestro carácter. El segundo, se define como la capacidad de los sujetos para sobreponerse a períodos de dolor emocional y traumas.
 
La autoestima y la motivación se retroalimentan, pero muchos adolescentes carecen completamente de autoestima y es necesario ayudarlos a comprender que todos y cada uno de ellos son capaces de lograr lo que se propongan siempre y cuando estén dispuestos a esforzarse y trabajar en pos de lo que desean.
 
La autoestima y la motivación para aprender son las resultantes directas de la atención que los adolescentes reciben en casa y en el colegio. Educadores y padres deben esforzarse para crear un ambiente que favorezca el diálogo tanto en el hogar como en la institución escolar y deben trabajar juntos para crear las condiciones necesarias para la construcción colectiva del conocimiento, asumiendo responsabilidades y superando diferencias y expectativas recíprocas equivocadas.
Es de vital importancia que los docentes revisen críticamente qué es lo que funciona en la práctica y qué es lo que ya no sirve pero se sigue haciendo por comodidad o por inercia. De esta forma se podrá ver qué modelo de enseñanza podría reemplazar al modelo de institución tradicional que aún predomina y que resulta anacrónico en la sociedad posmoderna.
Las prácticas pedagógicas deben adecuarse a la época que nos toca vivir y la escuela debe explotar al máximo las posibilidades que nos brinda la tecnología, debemos reconocer que el estudio, y por lo tanto el proceso de aprendizaje, implica esfuerzo y requiere tiempo y dedicación individual.
Los adultos nos quejamos de la apatía y de la falta de interés de los adolescentes, pero no debemos olvidar que el colegio es un microcosmo que refleja lo que sucede en la sociedad en la que está inserta. La costumbre de llegar a obtener lo que se quiere con el mínimo esfuerzo y lo más rápido posible se ha enraizado en todos los ámbitos y es lógico por lo tanto que también lo haya hecho en el colegio y, especialmente, en la etapa de la Educación Obligatoria Secundaria.

La escuela ya no se posiciona como el lugar del saber, esto ha quedado para el pasado. Ésta se ha convertido en una especie de guardería de adolescentes cuyo único objetivo es alcanzar la nota de aprobado de cualquier manera posible (copiando, mintiendo, etc.), siempre que no incluya el esfuerzo individual que implica estudiar.
Los adolescentes no encuentran el sentido de tener que estudiar cosas que en nada se relacionan con sus propios intereses y que a su juicio, no les servirán para nada en la vida real, en un futuro que vislumbran incierto y sin horizontes. Los modelos que se les muestran como exitosos no son los científicos, los académicos, los esforzados, los perseverantes, los honestos. Por el contrario, triunfan en la vida “el vividor”, el que roba, el que traiciona o el que engaña según vemos en los medios audiovisuales. Los chicos tienen como modelo a imitar, en palabras de los mismos adolescentes, “a aquel que es joven, tiene dinero y hace lo que quiere”.

 
Por todo lo comentado hasta el momento, la escuela puede que  sea el lugar desde dónde las distintas visiones del mundo que tenemos adolescentes y adultos se encuentren y dialoguen. La relación docente-alumno es por naturaleza asimétrica, y así debe ser, pero hoy la autoridad ya no se impone: debe construirse día a día por medio del respeto, que es un camino de ida y vuelta.
Comprender la situación actual exige observar atenta y reflexivamente un mundo exterior a la institución escolar que se muestra confuso y desorientado. En ese mundo interactúan padres, docentes y alumnos, con el mercado y los medios de comunicación más allá de los muros del colegio y sus ecos resuenan dentro de ella. Es común ver el desajuste de expectativas entre padres, docentes y alumnos, que muchas veces contribuye a desacreditar la autoridad y debilitar el rol formador de la escuela.
 
Por la parte que le corresponde, la didáctica intenta entender y dar respuestas válidas para estos tiempos de cambio vertiginoso a través de diversas propuestas pero sabemos que la escuela tiene sus propios tiempos y que las adaptaciones y los cambios dentro de la institución son lentos. Ante esta situación tan difícil que se da es necesario que cada institución cuente con la ayuda de profesionales idóneos en otros campos como la psicología, el psicoanálisis, la dinámica de grupos, etc., que orienten a los alumnos y trabajen colaborando con los docentes, quienes tendrán que adaptarse a los cambios y aceptar un nuevo rol de perfiles aún no muy bien definidos, ya que el contexto en el que vivimos es nuevo, al igual que muchas actitudes de los alumno.
 
De algún modo debemos encontrar la forma de escuchar a los adolescentes; de ayudarlos a reflexionar críticamente sobre el uso de su tiempo libre, sobre el rol del estudio en sus vidas y sobre la influencia que sobre ellos tienen estos nuevos agentes de socialización. Habrá que buscar estrategias para llegar a resultados positivos y destinar tiempo institucional para este fin.

El colegio no puede competir con los modos tecnológicos que les aportan a los jóvenes otro tipo de saberes a través de Internet, la comunicación vía chat y los teléfono móviles, la inmediatez de la imagen en la televisión y la música de moda que llevan a todas partes. Pero sí se puede desde la enseñanza abrir un espacio para el diálogo, indagando a cerca de los nuevos contextos socioculturales, respetándolos y tratando de integrarlos, reconociendo que los productos que promueve el mercado a velocidad de vértigo y los medios de comunicación, son parte muy importante de la vida juvenil y sacando de ellos el mejor provecho posible.
 
Del fracaso escolar se culpa, según los intereses dominantes, al docente, a la institución, a los jóvenes o a la familia. Pero no debemos olvidar que de esta crisis también puede salir la oportunidad de hacer una institución atractiva y amigable nuevamente que cumpla con sus fines formativos y no sólo “contenga” a los jóvenes, no debe olvidarse el hecho incontrovertible de que la institución escolar sigue cumpliendo el mandato social de transmitir conocimientos y valores. Dar pasos hacia una mejor enseñanza que brinde a los adolescentes una óptima formación que los prepare para enfrentarse al mundo complejo, tecnológico y competitivo en el que viven.
 
Eva M.C

Fuente:

Ana Lía Passarotto Profesora de Inglés de nivel terciario con amplia experiencia en el dictado de cátedras, cursos y en la formación de formadores. Magíster en educación con Orientación en Gestión por la Universidad de San Andrés(Argentina),

  • < http://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:gZUI7HDEy-sJ:www.investigar.info/docs/producciones/PONENCIAPASSAROTTO.rtf+sindrome+de+apatia+delos+adolescentes&cd=2&hl=es&ct=clnk&gl=es >

miércoles, 4 de enero de 2012

MANTENER OCUPADOS A NUESTROS HIJOS


Mantener ocupados a nuestros hijos.




Louis Caplan experto en ictus, neurólogo y miembro de la Academia Americana de Neurología explicó que la estrategia que él y su esposa utilizaban para dar a sus hijos la mejor oportunidad para el éxito era mantenerlos ocupados. ¿Ocupado haciendo qué? " Su respuesta: " La música y la natación"
La investigación sobre el desarrollo del cerebro proporciona evidencias para apoyar su opinión. El desarrollo del cerebro ayuda a explicar los comportamientos de riesgo que son comunes a los adolescentes y proporciona pistas acerca de por qué el abuso de drogas es especialmente peligroso durante este tiempo.
Un aspecto importante de la maduración del cerebro es el desarrollo de las conexiones cerebrales o las redes que enlazan las diferentes partes del cerebro entre sí. Dos regiones importantes que desarrollan fuertes conexiones durante la adolescencia son el cuerpo estriado, que reconoce y busca experiencias gratificantes, y la corteza prefrontal, que regula la capacidad para controlar el comportamiento, tiene en cuenta las consecuencias, y ayuda a superar la impulsividad. La corteza prefrontal es capaz de amortiguar la inmediata búsqueda de recompensa de los efectos del estriado cuando la red está completamente desarrollada. El cuerpo estriado madura antes que la corteza prefrontal y tiene un efecto mayor sobre el comportamiento de los adolescentes. Esto ayuda a explicar por qué los jóvenes tienen menos autocontrol y, a menudo buscan emociones.
El alcohol y otras sustancias de abuso afectan el desarrollo del cerebro adolescente de manera diferente que el cerebro adulto. Los adolescentes experimentan menos efectos negativos del alcohol en comparación con los adultos. Se necesita una mayor dosis de alcohol para llegar a similares niveles de alcohol en la sangre en los adolescentes que los adultos y los adolescentes son menos sensibles a los efectos intoxicantes del alcohol como la sedación. También son menos propensos a sufrir "resacas" que los adultos.Estos efectos negativos, que ayudan a regular el consumo excesivo de alcohol, se silencian en los adolescentes.
Al mismo tiempo, el alcohol es especialmente tóxico para el cerebro en desarrollo. El exceso de alcohol daña las células cerebrales y el uso de las fibras que conectan las regiones del cerebro. Se reducen ciertas regiones del cerebro y dejan de madurar nuevas células cerebrales. Durante la adolescencia, algunas regiones del cerebro tales como las implicadas en la memoria, siguen haciendo nuevas neuronas a través de la expansión de las células madre neurales. El alcohol se dirige específicamente a las células madre neurales y, por lo tanto, su impacto negativo se magnifica en los adolescentes.

Entonces, ¿qué deben hacer los padres y otros adultos? Teniendo en cuenta la realidad del desarrollo del cerebro, evitar la toma de riesgos dañinos en los adolescentes probablemente sea imposible, lo que lleva de nuevo a los consejos del Dr. Caplan: "Mantenga a sus hijos ocupados en actividades que promuevan la disciplina, como practicar deportes o un instrumento musical" y, no nos olvidemos de la comunicación abierta con nuestro hijo que es de dónde debemos partir.

Fuente:

The Adolescent Brain: What neurology can teach us about protecting teens.

Neurology Now
December/January 2011; Volume 7(6); P 9

Brey, Robin L. M.D., Editor-in-Chief


ANATOMÍA BÁSICA DEL CEREBRO

http://kidshealth.org/misc/movie/spanish/bodyBasicsBrain/bodyBasicsESP_brain.html

martes, 20 de diciembre de 2011

QUÉ ES LA INTELIGENCIA EMOCIONAL

La inteligencia emocional es la capacidad para:

- Motivarnos a nosotros mismos (no anticipar fracasos)

- Perseverar ante frustraciones (no rumiar preocupaciones)

- Atribuir adecuadamente éxitos y fracasos.

- Anticipar consecuencias del comportamiento.

- Reaccionar con eficacia ante situaciones novedosas (no evitarlas)

- Controlar impulsos

- Solucionar problemas (no actuar precipitadamente)

- Esperar para alcanzar premios (no ser impacientes)

- Regular estados de ánimo (no dejar que se desborden)

- Empatizar

- Establecer y mantener amistades

- Confiar en los demás y

- Asumir compromisos (no ser irresponsables ni autosuficientes).
FUENTE.
Ponencia presentada en el Congreso de Madrid Diciembre-98 por:

Mara Cuadrado Gamarra
 
DEFINICIÓN DE EDUCACIÓN  EMOCIONAL



            Los conceptos complejos como la educación emocional no pueden ser describirse en una definición breve. Es un marco amplio el que permite su conceptualización. Teniendo esto presente, y solamente con la intención de tener un punto de referencia, podemos resumir la educación emocional en los siguientes términos:



            Proceso educativo, continuo y permanente, que pretende potenciar el desarrollo emocional como complemento indispensable del desarrollo cognitivo, constituyendo ambos los elementos esenciales del desarrollo de la personalidad integral. Para ello se propone el desarrollo de conocimientos y habilidades sobre las emociones con objeto de capacitar al individuo para afrontar mejor los retos que se plantean en la vida cotidiana. Todo ello tiene como finalidad aumentar el bienestar personal y social.

Aqui os dejo esta primera definición de educación en emociones, ¡alguien se atrevería a darme unas cuantas más??, ¡ÁNIMO!!

lunes, 19 de diciembre de 2011

imagenes para blogspot
Buenas noches, aqui os dejo unas cuantas frases, por si os apetece hoy mirar por la ventana de vuestra educación y os evoque recuerdos buenos, malos, o simplemente nada.

Para enseñar hay que tener cariño a las personas a las que se enseña y luego hay que provocarles para que sean ellos y no hechuras tuyas. Amor y provocación esa es la verdadera pedagogía.
(José Luis Sampedro)
Por la ignorancia nos equivocamos, y por la equivocación aprendemos.
(Proverbio romano).
La más elevada educación es aquella que no nos da simplemente información sino que hace crecer nuestra vida en armonía con la existencia toda.
(Coto Escolar de León).
Mediocre alumno, el que no sobrepase a su maestro
(Leonardo da Vinci)
La educación es el vestido de gala para asistir a la fiesta de la vida.
(Miguel Rojas Sánchez)

EMC.PSICÓLOGA


domingo, 18 de diciembre de 2011

EL RESPETO AL PROFESOR

Howard Gardner

"El respeto al profesor depende de los alumnos y de la sociedad"

Entrevista con Howard Gardner, Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales 2011

JAVIER G. CASOOVIEDO22/10/2011 11:35                    
El psicólogo y profesor Howard Gardner.-

El psicólogo y profesor Howard Gardner.-PHOTOLOUNGE.ES

El psicólogo Howard Gardner (Scranton, Estados Unidos, 1943) ha sido galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales 2011. Su teoría de las inteligencias múltiples, que sostiene que cada persona posee al menos ocho habilidades cognoscitivas, también le ha hecho merecedor del título de doctor honoris causa de la Universidad Camilo José Cela de Madrid, que recoge .
Es el padre de la teoría de las inteligencias múltiples. ¿Alguien puede llegar a dominarlas todas?
Muchas personas son buenas en muchas o alguna de estas inteligencias [lógico-matemática, cinético-corporal, musical, espacial, naturalista, interpersonal e intrapersonal] y otros, no. Pero nunca volveremos a tener un genio universal como Da Vinci porque hoy el conocimiento es muy especializado. Eso ya forma parte de la historia, aunque Steve Jobs no lo hizo mal del todo.
¿Falta cultura general?
Creo que hay demasiado conocimiento general. Y los mayores se quejan de que los jóvenes no conocen a tal o cual rey. Hoy día si no conoces a alguien, lo puedes consultar en el teléfono móvil, por lo tanto sería una pérdida de tiempo proporcionar este tipo de conocimientos. Es más importante infundir curiosidad en los estudiantes y que eso los lleve a interesarse por quién fue Lincoln o Franco, y aprender los métodos mediante los cuales se descubren cosas o se obtiene información. Sólo así se puede llegar a discernir lo que es verdad de lo que es un rumor.
En la Comunidad de Madrid hay un instituto de excelencia, ¿es correcto separar a los alumnos más capaces?
Para ciertas cosas, los estudiantes deberían estar juntos puesto que todos vivimos en el mismo planeta. Todos somos humanos y sería injusto crear este tipo de separaciones artificiales. Al mismo tiempo, para otras cosas, debería haber una separación. Por ejemplo, si alumnos de 14 años ya están preparados para aprender cálculo y otros todavía no han entendido en qué consiste multiplicar, no tiene ningún sentido que estén juntos porque eso es frustrante tanto para unos como para otros. Por lo tanto, el profesor debería ser más una especie de director de orquesta. Para algunas actividades, todos tocan al unísono y para otras, se necesitan solistas.
En España la profesión de docente está desprestigiada. ¿Eso es un problema para un país?
No es un problema exclusivo de España. También pasa en Estados Unidos o Reino Unido. Hay mucho que aprender de los sistemas educativos de Europa Oriental y de los países escandinavos. El respeto no es algo que se pueda pedir, sino que se tiene que ganar. Y los niños ven la diferencia entre el profesor que pide ser respetado sin ninguna otra razón y el que se gana el respeto de los estudiantes. Pero también es importante cómo trata el resto de la sociedad a los profesores. Los niños ven la relación y la conexión entre los políticos, los actores y los famosos, pero también con los profesores. En Finlandia y en Singapur el profesor se gana el respeto, pero a la vez es respetado también por la sociedad.
Ha asegurado que los niños rara vez escuchan a sus padres, pero que sí se fijan en lo que hacen sus padres. Eso entra dentro de los valores, ¿qué valores defiende usted?
Los padres tienen que ver cuáles son sus verdaderos valores y transmitirlos de la mejor manera posible. En el momento en el que vean que no pueden transmitir esos valores, deben admitirlo y mostrarse abiertos ante sus propias carencias. Yo, como padre y abuelo, intento transmitir cómo ser una buena persona, un buen trabajador y un buen ciudadano. Y cuando veo que tengo alguna carencia, lo admito e intento mejorar.

FUENTE. publico.es 

Howard Gardner, Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales

Oviedo. (Agencias). - El profesor y psicólogo estadounidense Howard Gardner se ha alzado este miércoles ganador del Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales en su edición de 2011.
Al galardón, que el año pasado fue otorgado al equipo arqueológico de los Guerreros y Caballos de Terracota de Xi'an (China), optaban 31 candidaturas procedentes de diecisiete países.
Gardner (Scranton, EEUU, 1943) ha centrado sus investigaciones en el análisis de las capacidades cognitivas en menores y adultos, y ha formulado la teoría de las "inteligencias múltiples", un avance considerado decisivo para la evolución del modelo educativo al tomar en consideración las potencialidades innatas de cada individuo.
En la actualidad es titular de la cátedra de Cognición y Educación John H. & Elisabeth A. Hobbs de la Escuela Superior de Educación de la Universidad de Harvard, donde también ejerce como profesor adjunto de Psicología. Desde 1972, es codirector y presidente del comité gestor del Proyecto Zero, un grupo de investigación de la Universidad de Harvard que estudia los procesos de aprendizaje de niños y adultos.
Su campo de investigación se ha dirigido al análisis de las capacidades cognitivas del ser humano, donde ha desarrollado su teoría de las inteligencias múltiples, que supone un cambio significativo en el modelo educativo. En concreto, Gardner sostiene que no existe una inteligencia única, sino que cada individuo posee al menos ocho habilidades cognoscitivas: inteligencia lingüística, lógico-matemática, cinético-corporal, musical, espacial, naturalista, interpersonal e intrapersonal.
Considera, además, que estas inteligencias carecen de valor intrínseco y que el comportamiento de cada individuo en sociedad, haciendo uso de su inteligencia, constituye una cuestión moral fundamental.
Diversos miembros del jurado que hoy ha concedido el premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales 2011 al psicólogo estadounidense Howard Gardner han coincidido en señalar la apuesta por la excelencia y por los valores éticos que se deriva de la aplicación de sus investigaciones en la educación.
Gardner, el primer galardonado del ámbito de la educación en las 31 ediciones del premio de Ciencias Sociales, ha realizado "una contribución enorme" con sus estudios, según el director del instituto "Joseph H. Lauder" de la Universidad de Pennsylvania (Estados Unidos), Mauro F. Guillén, al refutar la teoría tradicional de que la inteligencia "se puede cuantificar y es innata".
Guillén ha subrayado que las investigaciones del premiado han permitido confirmar que "todos los niños y niñas tienen distintas cualidades, debilidades y fortalezas", y que, en el ámbito de la inteligencia, "no se puede reducir todo a un número ni se puede pretender que sólo hay una manera de ser inteligente".
Además, ha incidido en que sus estudios han tenido una gran influencia en todo el mundo lo que se ha traducido en el desarrollo de una pedagogía que fomenta la atención individualizada a los niños "y que se sustenta sobre esta idea que hay distintas maneras de ser listo, de aprender y de avanzar en la vida".
Para el exrector de la Universidad Complutense de Madrid Rafael Puyol, el trabajo de Gardner destaca por su "compromiso" en dos facetas que, ha asegurado, "no abundan en el mundo académico" como son la apuesta por la excelencia y por los valores éticos y ha subrayado también el renombre universal de sus investigaciones lo que hace sus teorías sean aplicadas "en caso todo el mundo".
El exministro de Educación José Manuel Otero Novas, también miembro del jurado, se ha felicitado de que el galardón se conceda por primera vez a una personalidad del mundo educativo y se ha mostrado satisfecho de haber encontrado un candidato de este ámbito "con una categoría inmensa y reconocida por todo el mundo".
Entre las candidaturas que optaban al galardón, el segundo que se falla en la edición de 2011, figuraban también las de la ex primera ministra de Noruega y enviada especial de la ONU contra el cambio climático desde 2007, Gro Harlem; los economistas estadounidenses Jeffrey Sachs, Philip Kotler y Elinor Ostrom; el ensayista portugués Eduardo Lourenço y la psicoanalista alemana Margarete Mitscherlich.
"Siempre me he considerado un científico social"
El psicólogo estadounidense, ha asegurado hoy, tras ser galardonado con el premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales 2011, que, a pesar haber tenido una formación principalmente enfocada a la psicología, siempre se ha considerado "un científico social".
En una declaración difundida por la Fundación Príncipe de Asturias, Gardner dice sentirse "humildemente emocionado" por recibir "este prestigioso premio" y se muestra ilusionado con acudir el próximo mes de octubre a recibir el galardón y expresar su gratitud por la concesión del premio.
El científico estadounidense se muestra además convencido de que "gran parte del mejor trabajo sobre la sociedad y la naturaleza humanas se nutre de un abanico de disciplinas sociales".
Además, incide en que en la actualidad, cuando las ciencias sociales angloamericanas ponen el acento "casi por completo en el trabajo cuantitativo", celebra que este premio reconozca la rama de las ciencias sociales "que implica análisis cualitativos y amplias síntesis del conocimiento".
Fuente: lavanguardia.com el 11/05/2011

UN NIÑO

Un niño, cuento de Helen Buckley

Publicado por Ismael Parras Ramirez

Es un cuento sencillo, pero cargado de mensajes y posiblidades. Veamos que interpretación y que posibilidades didácticas le sacamos entre todos.

Un niño, de Helen E. Buckley

Traducción de Luis Porter

Una vez un niño fue a la escuela.
El niño era bien pequeño.
la escuela era bien grande.
Pero cuando el niño vió
que podía caminar hacia el salón
desde la puerta de la calle
se sintió feliz
y la escuela
ya no le pareció tan grande como antes.


Poco tiempo después, una mañana
la maestra dijo:
- Hoy vamos a hacer un dibujo -
- Bien – pensó el niño, porque le gustaba dibujar
Y podía hacer todas esas cosas:
Leones y tigres,
gallinas y vacas
trenes y barcos.
Así que tomó su caja de lápices de colores
Y se puso a dibujar.

Pero la maestra dijo:
- ¡Esperen! ¡Todavía no es hora de comenzar!
Y el niño esperó hasta que todos estuvieran listos
- Ahora, dijo la maestra, hoy vamos a dibujar flores
- ¡Qué bien! Pensó el niño,
Porque a él le gustaba dibujar flores.
Y comenzó a dibujar flores muy bonitas
con su lápiz rosa, naranja, y azul…
Pero la maestra interrumpió y dijo:
- ¡Esperen! Yo les mostraré cómo hay que hacerlas
- ¡Así! dijo la maestra
dibujando una flor roja con el tallo verde
- ¡Ahora sí! Dijo la maestra
- Ahora pueden comenzar.
El niño miró la flor de la maestra
Y luego miró la suya;
A él le gustaba más su flor que la de la maestra.
pero él no reveló eso.
Simplemente guardó su papel
E hizo una flor como la de la maestra:
Roja, con el tallo verde.

Otro día
Cuando el niño abrió la puerta del salón
La maestra dijo:
- ¡Hoy vamos a trabajar con plastilina!
- ¡Bien! Pensó el niño
El podía hacer todo tipo de cosas con plastilina:
Víboras y muñecos de nieve
elefantes y conejos;
autos y camiones…
Y comenzó a apretar y a amasar
la bola de plastilina
pero la maestra interrumpió y dijo:
- ¡Esperen! No es hora de comenzar
- Y el niño esperó hasta que todos estuvieran listos
- Ahora -dijo la maestra- vamos a hacer una víbora
- ¡Bien! – pensó el niño
A él le gustaba hacer víboras
Y comenzó a hacer algunas
de diferentes tamaños y formas
Pero la maestra interrumpió y dijo:
- ¡Esperen! Yo les enseñaré como hacer una víbora larga
- Así… – mostró la maestra
- ¡Ahora pueden comenzar!
El niño miró la viborita que había hecho la maestra
y después miró las suyas.
A él le gustaban más las suyas que las de su maestra,
pero él no reveló eso.
Simplemente amasó la plastilina, como hacía en su casa
E hizo una víbora como la de la maestra.
Era una víbora delgada y larga.

De esta manera
El niño aprendió a esperar
y a observar
y a hacer las cosas
siguiendo el método
de la maestra.

Tiempo más tarde
él ya no hacía las cosas por sí mismo.
Entonces sucedió
que el niño y su familia
se mudaron a otra casa, en otra ciudad
y el niño tuvo que ir a otra escuela

Esta era una escuela mucho más grande que la anterior.
También tenía una puerta que daba a la calle
Y un camino para llegar al salón.
Esta vez había que subir algunos escalones
Y seguir por un pasillo largo
para finalmente llegar a su sitio.
Y sucedió que justamente ese primer día
Que el niño estaba allí por vez primera
La maestra dijo:
- Hoy vamos a hacer un dibujo
- Bien, pensó el niño
Y esperó a la maestra
para que le dijera cómo hacerlo.
Pero ella no dijo nada.
Solamente caminaba por el salón.

Cuando se acercó al niño
La maestra dijo: - ¿y tú no quieres dibujar?

- Si - dijo el niño, ¿y qué vamos a hacer? Añadió
- No lo sabré hasta que tú lo hagas - contestó la maestra
- ¿Pero cómo hay que hacerlo? Volvió a preguntar el niño
- ¿Cómo? dijo la maestra - De la manera tú que quieras –
- ¿Y de cualquier color? Preguntó el niño
- De cualquier color – dijo la maestra y agregó:
- Si todos hicieran el mismo dibujo usando los mismos colores
- ¿Cómo podría yo saber de quién es cada dibujo y cuál sería de quién?
- No sé… – dijo el niño
Y comenzó a dibujar una flor roja
con el tallo verde.

EDUCANDO EMOCIONES I

EDUCANDO EMOCIONES I:
Si nos detenemos en el tipo de educación implantada hace unos años, podremos observar cómo los profesores/as preferían a los niños conformistas, que conseguían buenas notas y exigían poco (de esta forma se estaba valorando más a los aprendices receptivos y los discípulos más que a los aprendices activos). Se hacía presente la profecía autocumplida en aquellos casos en los que el profesor espera que el alumno saque buenas notas y éste las consigue, quizá no tanto por el mérito del alumno en sí sino como por el trato que el profesor le da.,
También se da el caso de la desesperanza aprendida, producida por el modo en que los profesores respondían a los fracasos de sus alumnos.
Pero hemos evolucionado, y para seguir haciéndolo tendremos que asumir que la escuela es uno de los medios más importantes a través del cual el niño "aprenderá" y se verá influenciado en todos los factores que conforman su personalidad. Por tanto, en la escuela se debe plantear enseña a los alumnos a ser emocionalmente más inteligentes, dotándoles de estrategias y habilidades emocionales básicas que les protejan de los factores de riesgo, o, al menos, que minimicen sus efectos negativos.
Goleman, 1995, ha llamado a esta educación de las emociones ALFABETIZACIÓN EMOCIONAL (o, escolarización emocional), y según él, lo que se pretende con ésta es enseñar a los alumnos a modular su emocionalidad desarrollando su Intelligencia Emocional.
Los objetivos que se persiguen con la implantación de la Inteligencia Emocional en la escuela, serían los siguientes:
1.- Detectar casos de pobre desempeño en el área emocional
2.- Conocer cuáles son las emociones y reconocerlas en los demás
3.- Clasificarlas: sentimientos, estados de ánimo
4.- Modular y gestionar la emocionalidad
5.- Desarrollar la tolerancia a las frustraciones diarias
6.- Prevenir el consumo de drogas y otras conductas de riesgo
7.- Desarrollar la Resiliencia
8.- Adotar una actitud positiva ante la vida
9.- Prevenir conflictos interpersonales
10.- Mejorar la calidad de vida escolar.
Para conseguir esto, es necesaria la figura de un nuevo tutor, con un perfl distinto al que todos estamos acostumbrados a ver normalmente, que aborde el proceso de manera eficaz para sí y para sus alumnos. Para ello es necesario que él mismo se convierta en modelo de equilibrio de afrontamiento emocional, de habilidades empáticas y de resolución serena, reflexiva y justa de conflictos interpersonales, como fuente de aprendizaje vicario para sus alumnos.
EMC. PSICÓLOGA